sábado, 13 de octubre de 2012

El arte de cautivar y su lado oscuro



¿Qué piensa la gente?
Para cautivar, el truco esta en conocer y entender qué piensan nuestros clientes potenciales. Recuerda que no eres tú el único que puede y debe pensar.
Si estamos en un negocio nos encandilamos con nuestro producto que no lográbamos entender que no todos piensan iguak que nostros. Entonces tienes que aprender y entender qué piensa, siente y cree la gente.
El truco está en imaginarte a ti mismo como la persona a la que quieres cautivar y formularle las siguientes preguntas:


  • ¿Qué quiere esta persona? No puedes culpar a nadie por preguntarse cuáles son tus motivaciones. Eso no significa que no debas sacar provecho, pero tienes que revelar tu motivación para generar confianza en el otro. Tienes qeu decir tu ¿Para Qué?
  • ¿Vale la pena el cambio? El paso siguiente es ayudarlo a entender cómo se vincula tu causa a lo que él quiere. Los beneficios del cambio deben superar a los costes del mismo y a las ventajas de permanecer igual. No basta con que tú creas que el cambio vale la pena: la persona a la que intentas cautivar también tiene que creerlo.
  • ¿Puedo cambiar? Aunque el cambio valga la pena, ¿puede llevarlo a cabo? Los factores que impiden el cambio incluyen el gasto, el esfuerzo y el riesgo que tu cambio implica. Aunque la persona pueda hacerlo y crea que vale la pena, quizá esté convencida de que no es capaz de cambiar.
Si te pones en la piel de las personas a las que tratas de cautivar,  te darás cuenta de la cantidad de cambio que requiere el hechizo. 

Cautivar puede llevar semanas o puede llevar meses


Se cautiva no solo para qeu tu seas el beneficiado, todo lo contrario, tambien los otros debend e verse beneficiarse. Y recuerda bien que todo tiene que estar basado en valores

Aque una listado de preguntas para que compruebes si estas en el lado correcto:

  • ¿Pides a la gente que haga algo que tú no harías? Si hay algo que tú no harías, no pretendas que los demás lo hagan. Pedir a los demás que hagan lo que tú no harías es manipulación o coacción, no hechizo, y a la larga no funciona.
  • ¿Están en conflicto tus intereses? El hechizo dura si tus intereses están en consonancia con los intereses de tus consumidores potenciales. Estar alineados convierte el hechizo en algo ético y más placentero. Si tus intereses no están en la misma onda, o bien debes cambiarlos, o bien debes replantearte el mercado al que te diriges.
  • ¿Has ocultado tus conflictos de intereses? Aun cuando tus intereses estén en consonancia –aunque sea sólo según tú mismo- has de revelar tu jugada como empleado, accionista o cualquier otra función como parte interesada. Nunca se revela lo suficiente.
  • ¿Estas diciendo “mentiras nobles”? El camino se vuelve resbaladizo cuando el panorama general o el bien de todos parecen justificar los medios. Sin embargo, la “mentira noble” no existe. Hay verdades y hay mentiras…., y no hay medias tintas.
  • ¿Estás cautivando a personas ingenuas? Cautivar a los ingenuos, a personas que no tienen la capacidad de distinguir la verdad o lo que más les conviene, es inmoral. Engañar a los muy crédulos es fácil y ocurre cada día, pero no hay que confundirlo con el éxito. Además, cautivar a los ingenuos no mejora tus habilidades…., aunque te dará una falsa sensación de competencia y tal vez te convierta en un ser corrupto.
Si has respondido “Sí” a alguna de estas preguntas, entonces eres un cautivador carente de ética. Quizá tus esfuerzos funcionen durante un breve período, pero a la larga terminaras mal. 


 

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