El arte de persuadir empieza por el ehcho de aceptarte primero a ti y luego puedas aceptar a los demás. Para que alguine te acepte tú debes aceptarla primero.
4 recommendaciones:
- La gente no es binaria y no es un robot. Todos tenemos puntos fuertes y débiles, positivos y negativos, competencias y deficiencias, nadie es inútil.
- Todo el mundo es mejor que tú en algo. Recuerda que probablmente a la persona que miras por encima del hombro puede ser un maestro extraordinario.
- La gente es más parecida que distinta. A nivel básico todos ls seres humanos somos iguales
- La gente merece un poco de atención. No juzgues a las personas hasta que no seas capaz de haberte metido en sus zapátos. Dedícales un poco de atención.
Mientras vivimos, si queremos
cautivar a la gente necesitamos ir más allá de nosotros mismos y aceptar a los
demás.
Acércate a los demás
La proximidad y el contacto frecuente significan que
te relacionas más con las personas, y vuestra relación puede progresar con más rapidez, debido a estos encuentros informales y espontáneos puedes lograr cautivar..
Por desgracia, las empresas grandes, las
organizaciones virtuales y la comunicación digital actúan contra la proximidad
física. La interacción electrónica-virtual-digital es buena para mantener el
vínculo, pero el contacto físico es mejor a la hora de crear relaciones. Éste
es el principal motivo para que te levantes de la silla y entres en el mundo
analógico y no seas 100% digital.
Cada uno de nostrso tiene su propia escala de valores, y recuerda que son escasos los ejemplos de personas que imponen sus valores y consiguen seducir a los demás. Pueden coaccionar, pero eso no es cautivar. En realidad, los mejores hechiceros aprecian los diferentes valores de las personas y utilizan un modelo inclusivo.
Facebook es un ejemplo de no
imposición de valores. En sus inicios, el servicio estaba dirigido a los
jóvenes y sus usuarios eran principalmente, universitarios. Con el tiempo,
abandonó este enfoque y se fue centrando en un modelo inclusivo para gente de
todas las edades. Como resultado, hoy en día varias generaciones de familias
utilizan esta red y Facebook tiene más usuarios que habitantes tienen muchos
países.
Persigue y
proyecta tus pasiones.
Busca pasiones
compartidas
Los mejores negociadores invierten el 40% de
su tiempo de preparación buscando intereses compartidos con la otra parte y el primer paso para encontrar
pasiones compartidas es perseguir y proyectar tus propias pasiones.
Par conseguir pasiones compartidas puedes seguir los siguientes pasos::
- Supón que todo el mundo tiene pasiones. Todos sentimos pasión por algo, y tu trabajo es averiguar qué es. Algunos buenos puntos de partida son los niños, el deporte, los viajes y la comida. Si la persona no tiene ninguna pasión, tal vez no valga la pena cautivarla.
- Asume que tenéis algo en común. Si supones que compartes intereses con la gente, los encontrarás. Si supones que no, no encontrarás nada porque tirarás la toalla demasiado pronto.
- Haz los deberes. Un buen hechicero es diligente. Años atrás, para saber de la gente había que ir a la biblioteca a buscar en los periódicos y las revistas viejos y en los directorios atrasados. Ahora, para descubrir intereses compartidos, los puedes encontrar en Google, leer sus perfiles en Facebook, acceder a sus características profesionales en Linkedin y enterarte de sus últimas reflexiones en Twitter.
Descubrir pasiones
compartidas es una magnífica herramienta para desarrollar relaciones.
Crea situaciones
ganadoras
La gente agradable crea resultados ganadores en los
que todos salen ganando algo.
“Sí” por defecto
La manera definitiva de resultar agradable es adoptar
una actitud favorable al “sí”. Eso significa que tu respuesta por defecto a las
peticiones de la gente es “sí”. No te alarmes: no es una práctica arriesgada,
porque la mayoría delas peticiones al inicio de una relación son pequeñas,
sencillas y fáciles.
Un “sí” aporta tiempo, permite ver más opciones y crea
vínculos sobre al iniciar una relación. Por el contrario, una respuesta “no” lo frena todo: ya
no hay a dónde ir, nada sobre lo que crear y se cierran todas las opciones. Si
no dejas que empiece, nunca sabrás que podría haber resultado de una relación.
Para que un “sí” por defecto funcione, has de suponer
que la gente es razonable, honesta y agradecida. No todo el mundo es siempre
estas tres cosas, pero la mayoría de personas lo son, y puedes vivir de una de
estas dos maneras: pensando que la gente es mala hasta que demuestra que es
buena, o que es buena hasta que demuestra que es mala.

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